Graviola para el Cáncer de Hígado

Graviola para el Cáncer de Hígado

El cáncer de hígado es quizás uno de los menos conocidos, y sin embargo, podemos hacer mucho para evitar padecerlo. En este artículo te explicamos algunos de los elementos que debes conocer sobre este tipo de cáncer, sus síntomas, para que sepas cuando consultar a tu médico y los tratamientos y diagnósticos en caso de que acabes de recibir la noticia de que lo padeces.

¿Me puede ayudar la Graviola con el Cáncer de Hígado?

Actualmente se está demostrando en numerosos estudios llevados a cabo por Instituto Nacional de Cáncer de Perú que la Graviola resulta ser un complemento extremadamente eficaz aplicado junto al tratamiento habitual para la lucha contra el cáncer de hígado. Sus numerosas propiedades, entre las que se encuentran la capacidad de comerse las células cancerígenas, ayudan de manera significativa a la disminución e incluso desaparición de tumores. ¿Quieres conocer la evidencias  sobre el  uso de graviola en el cáncer de Hígado? 

Te dejamos los estudios a continuación

¿Qué debo saber sobre el Cáncer de Hígado?

Prevención

Prevenir o evitar todas la enfermedades que afecten al hígado nos ayudará a evitar en gran medida la aparición del cáncer de hígado.

Protegernos contra la cirrosis, mediante una ingesta de alcohol nula o responsable; contra la hepatitis B y C mediante las vacunas existentes (para la C aún no existe vacuna) y el uso del preservativo; nos ayudarán a mantener este cáncer lejos de nuestro organismo.

Mantener una vida sana mediante una alimentación equilibrada y ejercicio también mantendrá nuestro hígado de los más sano.

Causas

Como ya hemos visto en el apartado anterior, sufrir cirrosis o hepatitis es una de las causas más comunes.

Los factores genéticos también se han de tener en cuenta, por lo que, si en tu familia ha habido varios casos, coméntaselo a tu médico para que pueda hacer las pruebas pertinentes.

Síntomas

Hay varios síntomas relacionados con el cáncer de hígado. Ten en cuenta que muchos de ellos pueden deberse a que sufras otras patologías. No obstante, una consulta al médico de cabecera nunca está de más.

  • Pérdida de peso y de apetito. Encontrarse siempre con sensación de saciedad.
  • Náuseas o vómitos.
  • Agrandamiento del hígado y/o del bazo.
  • Dolor y/o hinchazón del abdomen.
  • Coloración amarillenta en la piel y los ojos.

Tipos

Existen varios tipos de cáncer de hígado. Podemos diferenciar entre cáncer de hígado primario, que se origina en el hígado; o cáncer de hígado secundario, que se origina en cualquier otro órgano como el páncreas, y se ha extendido. Este cáncer es metastásico.

Diagnósticos

Para diagnosticar el cáncer de hígados existen varios métodos distintos.

Los métodos no invasivos son todos aquellos que permiten hacer una “foto” de la zona del páncreas, pero que muchas veces no resultan concluyentes. Por ejemplo ecografías, tomografías o la resonancia magnética.

Los métodos invasivos son más definitivos en cuanto al diagnóstico y el médico los utiliza cuando hay indicios de que puedas estar sufriendo un cáncer de hígado. En estos encuentras:

  • Biopsias

    . Que consisten en extraer una muestra de la zona afectada para analizar si hay células cancerígenas.
  • Angiografía

    . Se analizan los vasos sanguíneos habiendo inyectado una sustancia para comprobar su comportamiento.
  • Laparoscopia

    . Se introduce, mediante una pequeña incisión en el abdomen, una cámara para que el médico pueda observar el estado del hígado u otros órganos.

Tratamiento

Existen diversos tratamientos para el cáncer del hígado que dependerán de diversos factores tales como el estado de salud del resto del hígado o si existe extensión del cáncer a otros órganos. Los tratamientos más comunes son:

  • Intervención quirúrgica:


    • Dependiendo del caso, se plantea como extirpación del tumor o trasplante del hígado, si éste es insalvable.
  • Ablación del tumor:


    • Este tratamiento consiste en tratar de destruir el tumor sin extirparlo. Hay varias técnicas como inyectar en él alcohol, o utilizar ondas radiales.
  • Embolización del tumor:


    • Este tratamiento suele plantearse en pacientes que no responderían bien ante la cirugía o ablación. A grandes rasgos, consiste en utilizar distintas técnicas para cortar el flujo de sangre que llega a las células cancerígenas.
  • Radioterapia


    • En líneas generales, este tipo de terapia consiste en someter a la zona afectada a radiaciones de todo tipo de rayos X para eliminar posibles células cancerígenas que el cirujano no haya podido ver.
    • Sus principales efectos son el enrojecimiento de la piel.
  • Quimioterapia


    • Es un tratamiento que se administra o vía oral, vía intramuscular con inyecciones o vía intravenosa. Tiene como objetivo el mismo que la radioterapia, matar las células cancerígenas.
    • Sus principales efectos secundarios son la pérdida del cabello, náuseas y pérdida de apetito.
  • Otros tratamientos


    • Existen también otros tratamientos como la terapia dirigida; esta se caracteriza por administrar al paciente un tratamiento que está “educado” para atacar las células cancerígenas.

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